
La insoportable levedad del rentista. Capítulo II
Y ahora, resulta que me ha estropeado la nevera. Una nevera seminueva Sauber. Las neveras no se estropean solas. Seguro que ha armado alguna. Pues si piensa que voy a darme prisa para comprarle otra nevera lo lleva claro. De momento, me voy a pilates y luego a la peluquería.








