Entrevistamos a Iratxe San Emeterio, secretaria general del politburó del Comité Central del Sindicate de Inquilines. Para San Emeterio, la solución al problema de la vivienda pasa por los contratos de alquiler indefinidos, bajar el precio de los alquileres en un 100% y que los pisos vacíos se pongan a disposición de los inquilinos. «La culpa de todo la tienen los rentistas y los que defienden sus intereses en el Congreso».
¿Por qué los precios del alquiler están disparados?
Por culpa de los rentistas, los fondos buitre y los pisos turísticos, principalmente.
¿Y cómo se podría solventar el problema de la vivienda?
Acabando con el rentismo, los fondos buitre y los pisos turísticos. Y como medidas más específicas, bajando el precio de los alquileres en un 100%, estableciendo por ley que los contratos de alquiler sean indefinidos y poniendo a disposición de les inquilines los más de cuatro millones de viviendas vacías.
Pero bajar el precio de los alquileres un 100% es dejarlos gratis, ¿no?
Correcto, Alejandra, sabes sumar.
Un estudio reciente informa que menos de un 3% de propietarios tienen vivienda sin uso alguno, así que esa cifra de cuatro millones de pisos vacíos parece un poco elevada, ¿no?
No, Alejandra, no hablamos solo de la vivienda vacía «sin uso alguno», sino de las segundas y terceras residencias, las cuartas, las quintas, etc. Queremos esas casas para nosotres. Incluso algunas de las primeras, si tienen habitaciones vacías. Queremos ocuparlo todo, pero no literalmente, no con ‘k’, aunque podríamos, pero, de momento, seguiremos la vía legal.
Muchos estudios e informes consideran que el control de los precios del alquiler que están imponiendo algunas comunidades reduce la oferta. ¿Qué opinión tienes de esta medida?
Nosotres tampoco queremos topar los precios del alquiler, queremos eliminarlo. En cuanto a la reducción de oferta, es probable que se reduzca porque los rentistas buscan otras formas de rentabilizar sus activos si las autoridades le limitan el precio.
¿Por qué crees que los gobiernos, tanto central como autonómicos, no son capaces de atajar el problema de la vivienda, pese a la disparidad de medidas, muchas de ellas radicalmente opuestas, que están poniendo en marcha?
Porque el mercado de la vivienda, con sus impuestos, también sostiene al Estado y porque la mayoría son rentistas. ¿Conoces algún político que viva de alquiler? No tengo más preguntas, señoríe.
Una de las medidas que defiendes es que se bajen los precios del alquiler. Pero, si se hace, los propietarios podrían perder dinero, perder rentabilidad, y entonces buena parte de los propietarios saldrían del mercado del alquiler con lo que se reduciría la oferta. Entonces, ¿de dónde van a salir los pisos en alquiler si ningún propietario quiere alquilar?
El Estado debería, entonces, ofrecer pisos a les ciudadanes.
¿Con qué dinero se sufragaría esa solución?
Con el de los rentistas.
Pero si los rentistas ya no obtienen rentabilidad de sus pisos…
Rentismo, fondos buitre.
Tú, ¿vives de alquiler?
Sí, por supuesto.
Como sabes, en Ladrillo Verde siempre preguntamos a los entrevistados sobre su situación inmobiliaria: ¿tienes pisos en propiedad?
Sí, tengo tres y dos los alquilo, uno de ellos a mí misme, por solidaridad con mis compañeres del sindicate. De hecho, tengo conflictos conmigo misme. Estos días se me ha estropeado la lavadora y estoy tardando demasiado en poner otra. Además, el contrato que firmé conmigo misme especificaba claramente que el piso no podía alojar más de 8 perres, y ya tengo 10. Podría demandarme, no sé, el rentismo es un sinvivir.
¿Y a cuánto te pones al alquiler?
No, no, Alejandra. A mí me paga le propietarie por vivir aquí. O sea, yo me pago a mí misme. Tengo que predicar con el ejemplo. Nuestra misión como sindicate finalizará en el momento en el que les inquilines cobremos por ser arrendataries. Hasta que ese momento llegue, el rentismo nos tendrá en frente.
¿Cuántos okupas conoces?
¿Sin contarme a mí…? Es broma, todos los miembres de nuestro sindicate podríamos convertirnos en okupas si no se atienden nuestras demandas. Al fin y al cabo, todos somos okupas, todos okupamos un espacio que no es nuestro, es de la madre naturaleza, como dice la canción esa. ¿La has oído? Menuda vergüenza que no llegase a la final de Eurovisión: solo votaron rentistas que no entienden ni de música, los cabrones. Mira, cabrones ya termina en ‘e’, así que no tengo que alterar la ortografía del patriarcado. Voy a usarla más a partir de ahora, «¡cabrones!»
Sí, gracias, Iratxe, porque me has jorobado el SEO de la entrada con tanta ‘e’.
¿En serio, Alejandra? ¿Quieres que te hable de la gramática del patriarcado?
No, no, no, no, no… No, tranquile, ya con esto, ya lo tenemos.



