«Lo último que recuerdo es estar viendo a Jack White», señala Paul McCallahan, liverpuliano de 36 años que ha sido el protagonista inesperado de la Clasificación del Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid disputado este sábado.
El problema es que el concierto de Jack White al que se refiere McCallahan tuvo lugar en 2022, en el antiguo recinto del Festival Mad Cool en Valdebebas. «Bueno, no sé, igual me despisté un poco», señala Paul, todavía aturdido y sin saber muy bien qué sucedió durante estos cuatro años.
«Ten en cuenta tío (nota de redacción: en 2022, todavía se decía «tío» en vez de «bro») que era la última jornada de un festival de cinco días y que veníamos de dos años sin festivales por lo de la pandemia» (nota de redacción: Paul se refiere a la pandemia de Covid-19 que exigió aplausos a la ocho y mascarillas en el monte). «Claro, para mí dos años sin festivales fue como quitarle el chubasquero a Liam Gallagher».
«Creo recordar», continúa McCallahan, «que viendo a Metallica el primer día hice amistad con unos tipos de un barrio de aquí llamado Lavapiés que estaban bien provistos de mandanga. Nos citamos en los días posteriores y el asunto fue in crescendo cada jornada. Llegué al domingo a duras penas y, no sé, es posible que tras el concierto de Jack White echará una cabezada que se me fue un poco de las manos».
Lo que sí recuerda bien Paul McCallahan es cómo despertó: «joder, tío, empecé a oír ‘vroom, nyyyoommm’, y ruidos así y me desperté sobresaltado. Estaba todo lleno de gente y coches a toda hostia. Y me dije, ‘hostia, Paul’ vamos pa’casa ya’. Entonces unos tipos vestidos de naranja ondearon una bandera roja en mis narices y al final me derribaron».
La odisea de Paul McCallahan terminó de forma soprendente tras reiniciarse la clasificación del Gran Premio. «Joder colega, no sé como acabé en un palco VIP de MADRING, se llama así, ¿no? Y allí estaban mis colegas de Lavapiés que ahora son comisionados de no sé qué. Y me dije, ‘Paul, ¿qué prisa hay por volver a Liverpool?'».



