La celebración del Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid tiene a toda la ciudad en vilo hasta aproximadamente el lunes 14 por la tarde en la que los madrileños olvidarán el asunto para volver a debatir sobre fútbol y pseudopolítica. Pero hasta que llegue ese día, toca hablar de Fórmula 1, y en Ladrillo Verde somos de cumplir a rajatabla la agenda mediática.
En este caso, nos hemos ido en misión especial al barrio de Valdebebas para recabar el sentir de la gente ante la celebración del Gran Premio de Fórmula 1. Nada más llegar pudimos notar el clima de efervescencia vecinal, pero también sus divergencias: los vecinos escribieron cosas en un papel, las mezclaron en una bolsa y se las repartieron dando como resultado la siguiente división de opiniones:
Federico Weissenborn-Egerraiffeisen, vecino del barrio desde hace tres años, señala que «es una suerte que estos coches rápidos estén por la zona haciendo ruido durante unos días: aquí no se oye ni una mosca durante meses. Así nos entretenemos un poco. Además, así se mitigará un poco el llanto de mis cinco hijos. Ya sabe usted, lo hicimos in vitro y empezaron a salir niños por doquier y ahora es un sinvivir».
Kevin José Rojas Zambrano, no lo tiene tan claro: «El dinero que se ha invertido en Madring debería dedicarse a otras partidas más urgentes, como los fichajes del Real Madrid, por ejemplo. Florentino necesita cash para mantener al Real Madrid en la élite, y la ciudad de Madrid, como todo el mundo sabe, surgió históricamente en torno al Bernabéu: no creo que debamos diversificar nuestro forofismo, ahora que tenemos a Mbappé».
Tampoco lo ve claro Susana Quirós, profesora de Secundaria, que llegó al barrio en sus inicios, cuando comprar un piso en Valdebebas estaba al alcance de más bolsillos: «El dinero de esta pantomima debería ir a la educación pública. No lo digo yo porque sea trabajadora pública: todos los madrileños nos beneficiamos de que haya más presupuesto para servicios públicos. Nosotros quizás más, pero los demás también».
El marido de Susana Quirós, conductor de la EMT, suscribe las palabras de su mujer: «y yo tampoco lo digo por ser trabajador de una empresa pública, en absoluto, y para nada. Cuando voy conduciendo mi autobús yo solo pienso en lo público, en la gente, como hacen los políticos, pero más, si cabe. Lo haría gratis, de hecho, pero el seguro de Sanitas y el Peugeot 408 que acabo de comprar no se paga solo».
Finalmente, Luis García Abad celebra con una sonrisa de oreja a oreja que Valdebebas sea sede del Gran Premio de Fórmula 1: «Llevar un Gran Premio a una gran capital europea parecía casi imposible. Madrid es la única que lo ha conseguido. Es un lujo para Valdebebas».
Pero, un momento, ¿usted no es el director general de MADRING y antiguo representante de Frenando Afondo? No, no, se confunde usted con otro Luis García Abad, yo no tengo ninguna vinculación contractual con el mejor circuito de Fórmula 1 de la historia de la humanidad.



