Puede que hayan pasado más de 130 años, y que el conflicto armado no superara la hora de duración, pero la «vivienda es muy sensible a todo, incluso a los enfrentamientos bélicos del pasado» y su precio estaría subiendo, también, debido a los «estragos» que generó en la economía mundial la terrible guerra anglo-zanzibariana que asoló la isla de Zanzíbar, frente a Tanzania, durante 38 interminables minutos allá por 1896.
¿Sabía Khalid bin Barghash, aspirante al sultanato de Zanzíbar, que su órdago al Imperio británico de aquel 26 de agosto de 1896 tendría influencia en el inmobiliario español, siglo y cuarto más tarde? ¿Tendría propiedades en la Costa del Sol y estaba, en el fondo, tratando de revalorizar sus activos inmobiliarios con aquel ultimátum? Es posible, ya que, tras los 38 minutos de bombardeo sobre su palacio, Khalid puso pies en polvorosa.
El ‘efecto mariposa’ en el inmobiliario español: ‘un sudanés coge su AK-47 y nosotros tenemos que subir el precio de la vivienda 50.000 euros’

«Conoces el efecto mariposa, ¿no?», nos pregunta Hermenegildo Huesca de Excalibur Properties, «eso de que una mariposa bate sus alas en Pekín y el precio del metro cuadrado de oficina se dispara en Madrid… Pues esto es igual: la guerra anglo-zanzibariana es otro factor más que alimenta la tormenta perfecta de la vivienda en España».
Patricia Salvador Page-Sainz Santos-Costa Ruiz-Del Campo, Executive Director y Responsable de Marca de Artemisa Properties, apoya el enfoque de su colega: «mis asesores me dicen que cada vez que un insurgente coge su fusil en cualquier parte del mundo, nosotros debemos aprovechar la coyuntura y escalar el precio de los activos inmobiliarios».
«En este sentido», continúa Page-Sainz Santos-Costa Ruiz-Del Campo «no sé exactamente dónde está Zanzíbar, pero te puedo asegurar que sí, que lo que suceda en ese sitio, esté donde esté y sea lo que sea, influye de forma directa en el incremento de los precios de la vivienda».
Ante nuestras dudas acerca de si un conflicto militar que duró menos que la primera mitad de un partido de fútbol de cadetes y que transcurrió hace más de 130 años puede tener influencia en el precio de la vivienda, Hermenegildo Huesca responde sacándose un péndulo del bolsillo de su americana Brioni: «mira fijamente este péndulo, Alejandra, sigue su movimiento, lento, acompasado… Permite que tu cuerpo descanse. Con cada respiración te sientes más y más relajada. Deja que tu mente se libere de tensiones, tan solo fluye con el péndulo. Ahora repite conmigo: ‘la vivienda sube por la guerra anglo-zanzibariana, que lo dicen los expertos‘, y sanseacabó».



