El Ministerio de Trabajo y Economía Social acaba de anunciar la apertura del plazo de admisión para inscribirse en el primer módulo de reciclaje profesional para rentistas. «Es una necesidad social impostergable: el rentista necesita un trabajo de verdad», apuntan fuentes del Ministerio, «y por eso hemos diseñado este módulo que tiene como objetivo esencial formar al colectivo rentista en las nociones básicas del trabajo».
Camareros, peluqueros y torneros fresadores profesionales serán los encargados de ofrecer formación a aquellos rentistas interesados en ponerse a trabajar. «Confiamos el desarrollo de este módulo a profesionales que han demostrado capacidad de trabajo en sus respectivas profesiones. En ningún caso hemos valorado a funcionarios para ofrecer esta formación porque el colectivo rentista se quedaría igual que estaba».
Fuentes del Ministerio apuntan a los primeros síntomas de agotamiento del mercado inmobiliario como el acicate para poner en marcha este módulo. «La rentabilidad neta del alquiler ha comenzado a mostrar indicios de retroceso y las urgencias de los hospitales privados, como sabéis, se han empezado a colapsar de ciudadanos rentistas con cuadros de ansiedad. Este módulo de reciclaje profesional, por tanto, será como un ansiolítico».
Levantarse temprano y viajar en transporte público, entre los bloques temáticos del módulo
El Ministerio de Trabajo analizó durante meses el comportamiento de un grupo de rentistas para inferir sus necesidades competenciales más relevantes de cara a incorporarse al mercado de trabajo. «Algunos rentistas no saben ni anudarse los cordones de los zapatos: tenía que venir un inquilino para ayudarles. Es un colectivo vulnerable y necesita todo nuestro apoyo. No dejaremos a ningún rentista atrás».
Producto de este informe sobre las necesidades del colectivo rentista, el módulo de reciclaje profesional incluirá los siguientes temas principales:
- Concepto de trabajo. El rentista deberá aprender de memoria la siguiente definición: «El trabajo es una actividad física o mental que realiza una persona para producir bienes, ofrecer servicios o satisfacer necesidades humanas».
- Madrugar. Se mostrará al rentista cómo funciona un reloj despertador.
- Horario. El rentista aprenderá a permanecer en un puesto de trabajo durante un horario concreto.
- Salario. El rentista aprenderá que las subidas salariales no se producen a la misma velocidad que la subida del alquiler y que no las decide él mismo, como la renta de sus pisos.
- Trabajo en equipo. El rentista aprenderá a confiar en sus compañeros de trabajo y no considerarlos okupas porque usen su mesa de trabajo o su ordenador.
- Uso del transporte público. Se guiará al rentista por la red de transporte público, pasando horas sentando en un metro o un autobús.
- Anudarse los zapatos. Y no vale llamar al inquilino.
«Somos conscientes», señalan fuentes del Ministerio, «de que los alumnos rentistas abandonarán el módulo en cuanto les expliquemos el significado real de trabajar, pero hemos tomado medidas: las puertas de las aulas estarán controladas por okupas profesionales, con cresta y todo».



