La amenaza se hizo realidad: una manifestación de políticos recorrió las principales calles de Madrid para reclamar al ciudadano la puesta en marcha de medidas efectivas para solucionar el grave problema de la vivienda que se ha convertido en la principal preocupación nacional.
Desde hacía semanas, miembros de los diferentes gobiernos de España, tanto del Gobierno Central como de los autonómicos, así como políticos de todos los partidos de la oposición, venían advirtiendo de una escalada reivindicativa que podía desembocar en protesta callejera. El último dato del Instituto Nacional de Estadística, en el que se confirma una variación del 12,2% del Índice de Precios de Vivienda, ha sido la gota que ha colmado el vaso.
«La situación de la vivienda en España es insostenible», señalaba un miembro del Gobierno, «exigimos soluciones inmediatas». Por su parte, un disputado de la oposición, ponía el foco en el alto precio del alquiler, «en el hipotético caso de que no recibiera la indemnización de 2162,85 euros, tendría graves problemas para pagar el alquiler. ¿Y qué pasa si pierdo mi sillón en el Congreso? ¿Cómo voy a pagar el alquiler de mi piso cuando venga a Madrid?».
‘Es hora de que el ciudadano asuma su responsabilidad con el problema de la vivienda’
Tras recorrer las principales calles de Madrid, la manifestación de políticos finalizó con la lectura de un manifiesto en el que se apelaba a la responsabilidad del ciudadano para solucionar el problema de la vivienda. «Exigimos miles de viviendas nuevas, ampliación del parque público, movilización de la vivienda vacía, regulación de los pisos turísticos, y una lucha efectiva contra la especulación».
«Somos conscientes de que se acerca un ciclo electoral», continuaba el manifiesto «y de que el ciudadano estará azorado durante los próximos meses debido al descomunal trabajo que conlleva meter una papeleta en una urna. Pero reclamamos generosidad, sacrificio y responsabilidad al ciudadano: los precios de la vivienda no se bajan solos».
Al término de la manifestación de políticos, se produjo un momento de tensión cuando un individuo se acercó al atril y gritó: «pero el político también es ciudadano, ergo, debería asumir su responsabilidad como tal». Una súbita carga policial derribó al sujeto que fue llevado al cuartelillo y la manifestación se disolvió sin más incidentes reseñables. No obstante, miembros del Gobierno y de la oposición advirtieron de que esta podría no ser la última manifestación conjunta: «tenemos diferencias ideológicas, pero intereses e inversiones comunes, así que no descartamos una escalada reivindicativa si la situación de la vivienda empeora».



