Una gran parte de las nuevas urbanizaciones que se han creado en los PAU’s de los barrios de Madrid en las dos últimas décadas incluyen numerosas zonas comunes. Entre ellas, no puede faltar una piscina. Parece que es «obligatorio»: ahora lo será por ley.
Algunos residentes, especialmente si han venido de otras zonas de España, o más allá, se preguntan si es «imprescindible» contar con equipamientos comunes como estos, teniendo en cuenta lo que supone de extra en el precio de la vivienda y en el propio mantenimiento de la urbanización, provocando que se disparen los gastos de la comunidad.
La nueva ley de vivienda que se aprobará en la Comunidad de Madrid acabará con esta controversia al obligar por ley a que todos los nuevos edificios o conjuntos de edificios que sumen más de 80 viviendas cuenten con piscina comunitaria. ¿Y cuál es la razón por la que se obliga a los madrileños a ponerse el bañador a mediados de junio? Que aquí no hay playa y que los precios de la vivienda no pueden, en ningún caso, bajar.
‘Poniendo una piscina en cada urba garantizamos que el precio de la vivienda no baje’

Ladrillo Verde se ha puesto en contacto con técnicos de la Comunidad de Madrid que han intervenido en la redacción de la nueva ley, así como con representantes de las principales promotoras inmobiliarias para tratar de averiguar las causas del blindaje legal a las piscinas en los nuevos edificios de viviendas. «Nuestro objetivo prioritario», dice un técnico regional, «es el precio de la vivienda. Teniendo en cuenta que la calidad de los materiales es cada vez menor, se corre el riesgo de reducir el precio, así que, para garantizar que la vivienda no baje, hemos decidido asegurar la piscina por decreto».
Las principales promotoras de Madrid aplauden esta medida: «Para nosotros es fundamental poder seducir a los futuros residentes con renders que incluyan piscina. Una urbanización cuyos renders no cuenten con el azul brillante de la piscina se vende mucho menos. Sabemos que un potencial comprador de vivienda se imagina que es premium si asume que va a tener piscina en su nueva casa: tragan con cualquier precio si la urba va con piscina».
Además, los promotores consideran que con esta medida se contribuye a mantener la rentabilidad de las viviendas para cuando cambie la tendencia del residencial. «Hay que estar preparado para cuando el precio de la vivienda se empiece a estabilizar y los compradores vuelvan a elegir dónde quieren vivir y no como ahora, que cogen lo que sale sin pensar por miedo a que los precios sigan subiendo».
‘¿Y qué van a hacer los niños en verano sin piscina en la urba? ¿¡Y sus padres!?’

Técnicos regionales aseguran, así mismo, que la normativa que obliga a colocar una piscina en cada nuevo edificio de viviendas es, también, una medida de conciliación familiar. «En Madrid trabajamos mucho, hay muchos musicales, yoga, el Real Madrid… Cuando llega junio y se acaba el colegio, no sabemos que hacer con los niños, así que los enviamos de 12 a 8 a la piscina para que nosotros podamos hacer lo nuestro».
Los defensores de la nueva ley de vivienda consideran que, sin piscina, se produciría una hecatombe familiar y laboral en la Comunidad de Madrid. «¿Te imaginas a un padre o una madre renunciando a pilates o al gimnasio para cuidar a sus hijos? Por supuesto que queremos a nuestros hijos pero que corra el aire, y más en verano, que se pega todo: ya tienen socorrista en la piscina, si tienen dudas sobre la fotosíntesis o el sentido de la vida que le pregunten a él que para eso le pagamos».
Por último, el texto de la nueva ley de vivienda alude a motivos climáticos y musicales para colocar una piscina por edificio de viviendas: «está previsto que la temperatura en la Comunidad de Madrid suba un grado al año y no podemos permitir que los contribuyentes se achicharren porque eso supondría, no solo menos impuestos, sino una menor demanda de vivienda lo que podría provocar que bajaran los precios. Además, los madrileños tenemos un trauma con lo de la canción esa de que en Madrid no hay playa, así que la piscina es imprescindible para seguir creyéndonos mejores que los demás».



