Sabemos que lo lógico es cuadrar las vacaciones para que siempre quede al menos una redactora disponible, pero nada es lógico en Ladrillo Verde. Itzae y yo nos líamos con el cuadrante y, finalmente, las dos elegimos las mismas fechas para irnos de vacaciones. Nos hubiera encantando quedarnos porque la información inmobiliaria es apasionante: todo periodista sueña con ocupar un puesto como el nuestro, informando cada día sobre activos prime, tormentas perfectas y vivienda barata en Carabanchel. Y sobre seguridad jurídica, por supuesto. ¿Qué sería del periodismo inmobiliario si no existiera la expresión ‘seguridad jurídica‘?
Pero, durante unos días, muy a nuestro pesar, tendremos que dejar aparcada la seguridad jurídica para descansar: un decreto-ley del Ministerio de Trabajo nos obliga a permanecer, al menos, 15 días de vacaciones una vez que empieza el verano. Nuestro equipo de asesores en derecho laboral ha tratado de sortear el decreto, pero el Ministerio ha sido taxativo: «en España, en verano, no se trabaja. Se mira el Mundial. Punto».
Así que Itzae y yo nos vamos de vacaciones. Pero teniendo en cuenta que más del 60% de nuestro sueldo se invierte en alquiler, nos hemos visto obligadas a organizar unas vacaciones un tanto diferentes: yo me voy a su casa y ella a la mía. Así que toca explorar un barrio diferente y una pareja diferente, porque, además de casa, intercambiamos pareja. A la vuelta os contamos cómo ha ido la experiencia: a buen seguro que cargamos las pilas para volver más fuertes que nunca para debatir sobre seguridad jurídica y suelo finalista. ¡Buenas vacaciones!



