«F por los boomers que no cumplen los requisitos de los planes de vivienda». Buena parte de la población española se encuentra con la inmensa dificultad de acceder a la comprar de su primera casa. Pero si tu edad supera los 40 y todavía no eres owner… F por ti. Lo tienes crudo, porque te quedas fuera de casi cualquier plan público de vivienda, desde los avales del ICO hasta los planes autonómicos.
Puede que con 40 años tengas «la suerte» de que tus padres jubilados estén cerca de su deceso y confíes en que la herencia sea en forma de ladrillo, si no es en billete verde que permita comprarlo. Pero, ¿y si no muere? ¿Has pensado en ello? No queremos ponernos en lo peor, pero, con los avances de la medicina, a ese padre jubilado que tiene 78 años… igual le quedan 15 o 20 más. Dios no lo quiera, por supuesto, pero cabe la posibilidad de que te plantes en los 60 y tus padres no terminen de palmar.
Pero no te preocupes, boomer no propietario, en Ladrillo Verde nos apiadamos de los parias de esta sociedad, y vosotros estáis entre lo peor de lo peor, sin duda. Por eso, hemos elaborado esta lista de trucos para presentarte ante las convocatorias de planes públicos de vivienda pasándote por joven:
- Rellena el formulario para acceder al plan de vivienda como si fueras tu hijo de 20 años: «Mira bro, me da cringe, pero estoy en la ruina, literal. Tú que farmeas aura y estás to’chill ahí en tu puesto de funcivago, no me trolées y dame pa’ un piso random».
- El outfit también es fundamental. Puedes optar por presentarte en el Ministerio de Vivienda con el estilo reguetonero conocido por todos u optar por algo más sofisticado, el estilo Cayetano juvenil: camiseta de colores tierra tres tallas más, con las mangas gigantes, pantalones petados claros y demasiado cortos y unas alpargatas mal puestas, de esas que hace años eran sinónimo de cringe, pero ahora están to’guapas.
- Comunícate con los funcionarios como si todo lo que dices estuviera extraído de Chat GPT: «Cabe destacar que», «como se mencionó anteriormente», «es importante tener en cuenta que» «no dudes en preguntar si».
- Demuestra que te sientes joven. Para los que no se sienten cómodos mintiendo ni falsificando la partida de nacimiento, te recomendamos que apeles a tu espíritu joven. Porque, ¿conoces a alguna persona, independientemente de su edad, que no se considere joven, hoy en día? ¡Si hasta tu padre, ese que no acaba de espichar con sus 80 años, dice que todavía se siente joven, aunque no recuerda ni tu nombre! Pues bien, haz lo siguiente: te presentas ante el tipo de la ventanilla del Ministerio de Vivienda y di lo siguiente: «Mira, puede que tenga 46 años, pero me siento joven, al loro como hago dos flexiones seguidas sin problemas».
- Tira de filosofía para debatir sobre el propio concepto de «juventud». Citas a Nietzsche («Hay que llevar todavía un caos dentro de sí para poder dar a luz una estrella danzante» y, a partir de ahí, empiezas tu alegación. Si el funcionario de la ventanilla no se convence del «caos» que llevas dentro, demuéstraselo.
Optes por la vía que optes, mucho ánimo. Al fin y al cabo, «la juventud» es un término dinámico cuyo sentido cambia en cada nueva convocatoria de planes de vivienda. Tal vez, a medio plazo, «ser joven» sea una condición tan escalable que hasta los ya fallecidos puedan optar a un descuento para el primer pisito. Por lo tanto, boomer, no desesperes, tu primera vivienda llegará, aunque sea para proteger tus restos mortales.



