Son dos de los destinos turísticos más frecuentados de Europa, con una de las infraestructuras hoteleras más modernas y envidiadas del mundo, pero todavía se necesita más. Así lo interpreta, al menos, la consultora hotelera Golden Moon, que acaba de presentar un informe acerca de la proyección del mercado inmobiliario hotelero en ambos archipiélagos: aumentando exponencialmente su rentabilidad operativa, tanto Canarias como Baleares están en disposición de recibir una cuantiosa inyección de inversión hotelera.
Según el informe de Golden Moon, Canarias podría tener capacidad para recibir unos 700.000 billones de euros anuales de inversión hotelera. Por su parte, la infraestructura hotelera del archipiélago balear podría seguir creciendo a un ritmo estable de 900.000 trillones anuales.
La oferta hotelera en Canarias no puede ‘reducirse’, todo lo más, se ‘ajusta’

Las cifras apuntadas se apoyan en el crecimiento sostenido del turismo en las islas. En particular, Canarias vivió en el pasado ejercicio un ajuste del 2,1% en su oferta hotelera. Pero, ojo, Golden Moon puntualiza que se trata de «ajuste» no «descenso», que no es lo mismo, es parecido, casi igual, pero hay matices. Vamos a ver.
La RAE señala que «ajuste» es «la acción y efecto de ajustar o ajustarse» que es, a su vez, «conformar, acomodar algo a otra cosa, de suerte que no haya discrepancia entre ellas». Por su parte, reducir es «disminuir, volver algo al lugar donde antes estaba o al estado que tenía».
Por lo tanto, según Golden Moon, el menor número de hoteles en Canarias en 2025 en ningún caso se debe a un descenso, sino a un ajuste, puesto que el sector inmobiliario hotelero jamás se puede reducir, es físicamente imposible que Canarias pierda hoteles, siempre gana, incluso cuando pierde, porque no pierde, solo acomoda el número de hoteles para que no haya discrepancia entre ellos.
En este sentido, Golden Moon recuerda en su informe que la inversión hotelera siempre es rentable, incluso cuando se producen ajustes: la rotación de activos, la expansión del volumen, la sostenibilidad del valor, la escalabilidad del rendimiento y cualquier otra perífrasis que podamos improvisar sobre la marcha garantizan que la inversión en infraestructura hotelera siempre gana.
Baleares podría construir hoteles encima de otros hoteles

El archipiélago balear, por su parte, sigue en la cresta de la ola en el mercado inmobiliario hotelero. La disputa por el suelo es tal que se producen pujas que multiplican el precio de salida. Y es que nadie quiere quedarse fuera de un mercado en expansión infinita como el balear.
Tal es la fiebre inversora en Baleares que se están valorando ideas disruptivas para saciar el apetito inversor y seguir potenciando la rentabilidad. La idea es buscar alternativas a la falta de suelo disponible, como la demolición de edificios de viviendas protegidas o gasear campos de cultivos.
No obstante el proyecto más disruptivo es el de un grupo de inversores hoteleros que ha acudido a la premio Pritzker de arquitectura Jocelyn Nkurunziza, conocida por obras como el Mausoleo de Halicarnaso o la torre infinita de Babilonia, para presentar un proyecto al Ayuntamiento de Ibiza que consiste en construir hoteles encima de otros hoteles: «al fin y al cabo, el aire no está regulado, así que deberíamos poder construir en altura, al menos hasta que falte el oxígeno, aproximadamente hasta la termosfera».
Un modelo inagotable: la turismofobia no está afectando a la inversión hotelera

Pese a que en los últimos años han tenido lugar fuertes conflictos sociales en ambos archipiélagos debido a la sobreturistificación, el informe de Golden Moon es taxativo: «el modelo turístico canario y balear que se ha cimentado en las últimas décadas es inagotable».
A este respecto, la consultora inmobiliaria señala que tanto Canarias como Baleares se ha posicionado como destino premium predilecto de Europa y los turistas cada vez aportan más dinero, el cual revierte en beneficio de los propios residentes: «ver como otros gastan mucho dinero delante de ti es una inyección de motivación para intentar ganar más dinero y así ser premium e ir de hoteles».
Golden Moon aporta estadísticas sobre la ocupación de playas como Ses Illetes en Formentera o Las Teresitas en Tenerife para confirmar que el turismo y, por ende, la inversión hotelera, tiene mucho margen de crecimiento: «todavía hay metros cuadrados sin ocupar en la arena de esas playas».



