Ladrillo Verde nació como medio de comunicación para informar acerca de la compleja realidad del mercado inmobiliario. Éramos conscientes, como dijo nuestra colaboradora y abogada esponsorizada por el rentismo Margarita Valenzuela, que se avecinaba una guerra inmobiliaria. Pues bien, la guerra ha estallado y ha escalado a contienda política convocándose elecciones generales.
Ladrillo Verde también estará al pie del cañón para informar sobre todo lo que suceda en este apasionante episodio de nuestra historia democrática. Bueno, al pie del cañón, exactamente, no, porque quizás quedemos sordos, pero cerca del cañón, es decir, a una distancia prudencial: lo suficientemente cerca para poder informar de los cañonazos, pero lo suficiente lejos para salvaguardar la salud de nuestros tímpanos.
Bien es cierto que no tenemos experiencia en información política, pero hemos hecho un cursillo online en YouTube: «De 0 a 100 en periodismo político» en el que hemos aprendido las nociones básicas de esta profesión: manipulación informativa, carencia absoluta de objetividad, alarmismo, fomento de la polarización social, falta de respeto de la capacidad de juicio racional del ciudadano, silenciamiento e invisibilización de los hechos que contradigan el relato, hipérbole informativa y, sobre todo, lealtad incondicional a la organización política y al lobby empresarial que subvenciona el medio y colabora en el pago de los salarios de los profesionales.
Desgraciadamente, por el momento, no cumplimos ni uno solo de los principios esenciales del buen periodista de información política porque estuvimos escuchando a Pantera a toda hostia mientras nos ponían el curso de YouTube y no nos enteramos de una mierda. Pero haremos lo que podamos.



