El Partido Derecho siempre ha sido tildado de rancio, casposo, carpetovetónico, antediluviano, trasnochado, arcaico, obsoleto, antigualla, desfasado, apolillado, seco, marchito, y bueno, más o menos, ¿no? Su marketing político siempre ha estado en esa misma línea. Incluso cuando se querían poner modernos parecían todavía más vetustos, como ese boomer que trata de imitar el lenguaje de los jóvenes y lo único que consigue es hacer todavía más patéticamente el ridículo, si cabe.
Pero ahora, el Partido Derecho, y contra todo pronóstico, ha decidido cambiar su milenaria estrategia de marketing para estas elecciones del 29-N. Han tirado la casa por la ventana y han fichado a varios de los más reputados expertos en marketing apostando por convertir a su candidata a la presidencia, Maite Valdivieso, en una suerte de icono de la moda y la cultura, al estilo de Dua Lipa o Gracie Abrams.



«Maite Valdivieso tiene mucho más potencial estético de lo que la gente cree», dicen desde la dirección de campaña del PD, «por eso hemos apostado por este nuevo enfoque». Se refieren, en concreto a inspirarse en famosas campañas de perfumes actuales para movilizar el voto derecho. «Queremos enardecer al votante, seducirlo, ponerle… que sienta el ardiente ímpetu de meter la papeleta en la urna el próximo 29-N».
Conscientes de que Jesús, el candidato del Partido Izquierdo, y actual presidente del Gobierno, despierta irrefrenable pasión entre su electorado, el Partido Derecho ha decidido bajar a la arena y competir el voto desde esa perspectiva más carnal. «Al fin y al cabo», dicen desde la oficina de campaña del PD, «la democracia se está volviendo cada vez más vehemente, más impulsiva, más sexy… Como nuestra candidata Maite».



