¿Tus amigos se han hecho millonarios invirtiendo en ladrillo? ¿Tus compañeros de trabajo tiene cuatro residencias y tú todavía compartes piso? No te preocupes, el crowdlending inmobiliario te puede sacar del agujero. Porque la democracia también ha llegado a la inversión inmobiliaria para que todo el mundo pueda apostar sobre seguro. Al fin y al cabo: ¿hay algo más seguro que invertir en ladrillo?
Ángela Roethslisbergerson, CEO del startup Crowdyeah, nos informa acerca de esta tendencia de moda en el sector: «no importa el capital que tengas, puedes invertirlo todo en nuevas promociones inmobiliarias y tu dinero se multiplicará. Garantizado».
La democracia llega al mercado inmobiliario

«Yo misma tuve dificultades en mi juventud para invertir en el mercado inmobiliario», se sincera Roethslisbergerson. «Mientras mis amigas con más poder adquisitivo ya iban potenciando su cartera de inversiones desde bien jóvenes, yo me tenía que conformar con leer a Leibniz, ver películas de Antonioni y escuchar a Debussy. Pero luego llegó el crowdlending y me dejé de bobadas deficitarias e improductivas».
Este tipo de inversión inmobiliaria a pequeña escala es una modalidad de financiación colectiva donde pequeños inversores prestan dinero a promotores para desarrollar proyectos inmobiliarios. «Es la democracia de la inversión inmobiliaria», señala entusiasta Roethslisbergerson, «cualquiera puede unirse a la especulación, solo necesitas unos euros y ya estás dentro».
Aunque la cifra media de inversión en crowdlending inmobiliario está en torno a los 500 euros, también se puede arrancar con una cifra más baja: «puedes invertir 100, 50, incluso dos o tres euros: no importa, todos son bienvenidos, independientemente de su capital inicial».
‘Riesgos cero: el mercado inmobiliario es un cohete’

Las mayores dudas acerca de esta modalidad son en relación al retorno de la inversión y las posibilidades de impago si se produce una quiebra o el proyecto inmobiliario fracasa, pero Roethslisbergerson tranquiliza al pequeño inversor: «ningún riesgo, el mercado inmobiliario es un cohete y el ladrillo es inmune a las crisis. A los hechos me remito».
Además, el ambiente entre crowdlenders es de solidaridad demócrata: «somos todos muy demócratas en este sector, creemos a pies juntillas en los valores democráticos, sean cuales sean, y siempre estamos dispuestos a ayudarnos entre nosotros cuando se trata de invertir en el mercado inmobiliario democratizado».
En este sentido, Roethslisbergerson da algunos consejos para el novato en crowdlending: «yo también empecé con dudas, pero una vez que empecé a rentabilizar mis primeras pequeñas inversiones perdí el miedo: gracias al crowdlending inmobiliario pude dejar las mónadas y la especulación filosófica… ¡qué más se puede pedir!»



