La paradoja de la resiliencia de la oficina como activo inmobiliario prime frente al auge del teletrabajo

Dos expertos del mercado inmobiliario resuelven la paradoja de la resiliencia de las oficinas frente al auge del teletrabajo: "Cada vez que ponemos un nuevo activo de oficinas en el mercado nos lo quitan de las manos, no hay nada que temer".
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Oficina
Empleados de una oficina coligando, simbiotizando

«En un mundo flexible y disruptivo, la oficina ocupa un lugar vertebral como eje en torno al que gira un mercado laboral dinámico y versátil: el auge del teletrabajo no ha acabado con la oficina, sino al contrario, lo ha impulsado». Son palabras de José Antonio Ruiz-Vanderbilt, responsable de expansión de Light My Property, una de las firmas más relevantes en la gestión de oficinas en el mercado inmobiliario.

Buena parte de los informes publicados en las últimas fechas van en la misma línea: el teletrabajo y la oficina no se anulan, conviven y se complementan hasta el punto de que la oficina vive uno de sus mejores momentos de la historia en el mercado inmobiliario. Así lo señala, por ejemplo, el último dossier de Star Space: «La oficina ha disparado su valor de mercado un 43% en el último ejercicio». Así mismo, la oficina ha afinado su perfil estratégico en las organizaciones: «El 82% de los responsables de recursos humanos consideran que la oficina está cobrando más importancia como vínculo laboral en las compañías».

Maite Augusta Campanario, socia de la firma especializada en consulting inmobiliario autora del dossier incide en el renovado papel de la oficina en el mercado laboral: «nuestro informe no deja lugar a dudas: la oficina ya no es un lugar al que solo se va a trabajar, es un espacio multidimensional en el que los miembros de una organización coligan, simbiotizan, un lugar que, a menudo, se convierte en sancta santorum de sus vidas».

Una oficina sexy para seducir al trabajador… y al mercado

La oficina como activo inmobiliario sexy
La oficina como activo inmobiliario sexy

En este sentido, Campanario señala que las oficinas están mudando la piel hacia espacios mucho más atractivos y «vivibles»: «aquella oficina fría y anodina que se hizo común desde los años 50 en buena parte del mundo occidental ha dejado paso a espacios confortables y agradables, coquetos y sexys. Y esto se nota tanto en el rendimiento como en el ambiente laboral, mucho más desenfadado y solidario».

Pero, ¿y el auge teletrabajo? Al fin y al cabo, un trabajador no puede estar en dos lugares a la vez. Así, tras la pandemia, el mercado inmobiliario de oficinas contuvo el aliento y no fueron pocos los reajustes de inversiones, anticipando una previsible caída del sector. Pero desde 2022, el sector ha vuelto a sonreír confirmando que la oficina y el teletrabajo pueden convivir: «En un mundo dinámico y flexible, la oficina sigue siendo un activo prime con una considerable rentabilidad».

Según datos que ofrece Light My Property, el precio del m2 ha superado todas las expectativas este 2026 escalando un 27%, confirmando que el sector afronta el futuro con confianza: «Cada vez que ponemos un nuevo activo de oficinas en el mercado nos lo quitan de las manos: no hay nada que temer», sentencia Ruiz-Vanderbilt.

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