Homo sinister y Homo dexter: la ciencia confirma la involución del Homo sapiens

'La reducción del tamaño del encéfalo está comprobada, es una indiscutible involución de la especie. No obstante, ambas especies han desarrollado una única habilidad notoria y distintiva: echar papeletas en urnas'
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Evolución humana

Un estudio conjunto de la Universidad de Ür y del Centro de Investigaciones Craneoencefálicas Montgomery Roethlisbergersson ha hecho temblar los cimientos de la biología evolutiva, de la paleontología y del proceso electoral del 29-N. El Homo sapiens, el ser humano, la especie de primate de la familia de los homínidos que apareció en la Tierra hace unos 300.000 años situándose en la cúspide del reino animal, habría involucionado hacia dos especies derivadas: el Homo dexter y el Homo sinister.

«La reducción del tamaño del encéfalo está comprobada», sentencia Josephine Sundararaja, catedrática de biología evolutiva de la Universidad de Ür, uno de los principales artífices del estudio publicado recientemente en la revista MegaScience, «atrofiándose de forma evidente tanto los lóbulos parietales como los temporales: es una indiscutible involución de la especie».

«Se ha perdido capacidad de pensamiento abstracto, lenguaje complejo y pensamiento simbólico avanzado debido a ese déficit y reorganización de la masa encefálica. Las nuevas especies tienen graves carencias con respecto al Homo sapiens, principalmente la que da nombre a la misma: saber, conocer, pensar, razonar».

Pero, ¿y por qué dos especies? «A decir verdad, el cerebro de las dos especies derivadas del Homo sapiens es prácticamente idéntico: solo presentan una leve diferencia en su sistema endocrino que se localiza tanto en el propio cerebro como en otras partes del cuerpo».

«En concreto», prosigue Sundararaja, «un grupo segrega grandes dosis de dopamina y oxitocina, entre otras hormonas, cuando ven el color rojo, mientras que presentan altos niveles de cortisol, la hormona del estrés, con el color azul. La otra especie presenta un sistema endocrino totalmente antagónico: se enardece con el color azul y repudia el color rojo».

Por lo tanto, al margen de esa reacción antagónica ante los colores, ¿no hay ninguna diferencia? «No, ninguna. De hecho, este contrapuesto comportamiento cromático provoca que ambas especies sean altamente belicosas y alterables y tendentes a la polarización». ¿Eso puede suponer que el Homo sapiens esté manejando a estas dos especies derivadas? «Sí, teniendo en cuentas sus características cerebrales y su descontrol químico es muy probable que pueda ser manipulado por el Homo sapiens en diversas facetas».

Entre ellas, ¿para afianzar sistemas políticos? «Correcto, la única habilidad notoria que han desarrollado tanto el Homo dexter como el sinister es meter papeletas en urnas. Aunque faltan estudios para confirmar la relación entre estas nuevas especies y el evidente deterioro de los sistemas democráticos, parece lógico creer que su reducida masa encefálica, unido a su descontrol químico y a su incontinencia electoral estén contribuyendo decisivamente a ello».

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